Medicamentos que podemos usar y que causan ?
FLUOXETINA
-Fluoxetina: Fluoxetina es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina. Aumenta los niveles de serotonina en el cerebro, normalmente la serotonina se libera por la neurona presináptica en el espacio sináptico que es entre dos neuronas, y lo que hace es unir a los receptores en las neuronas postsinápticas y así enviar una señal que es recaptada por una neurona presináptica, está serotonina será transportada por un transportador de serotonina el cual hará que quede menor cantidad de serotonina en el espacio sináptico. La depresión es una causa de esta misma recaptación excesiva de la serotonina. La función de la fluoxetina es inhibir esta recaptación de la serotonina uniéndose al transportador, permitiendo encontrarse más tiempo en el medio sináptico y hay una mayor activación de los receptores de serotonina en la neurona postsináptica. Esto mejora la transmisión de señales entre las neuronas, lo que puede ayudar a aliviar los síntomas de la depresión y otros trastornos relacionados como lo puede ser: el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) que consta de pensamientos intrusivos y comportamientos repetitivos o el trastorno del sueño, ya que la serotonina regula el ciclo del sueño y esta es un precursor de la melatonina, la hormona que regula el sueño, dificultando así la conciliación del sueño y calidad del mismo. Los efectos adversos que pueden tener la fluoxetina son: dolor de cabeza, insomnio, nerviosismo o ansiedad son comunes, debido a la alteración de los niveles de serotonina en el cerebro, que puede impactar en el estado de ánimo y el sueño, también puede afectar la parte digestiva provocando náuseas, diarrea y pérdida de apetito,estos efectos surgen por la influencia de la fluoxetina sobre los receptores de serotonina en el tracto gastrointestinal, donde también se encuentra.
La fluoxetina puede llegar a ser costosa en caso de no contar con un seguro médico o planes de cobertura y por la parte social, hay un estigma social asociado a la enfermedades mentales ya que puede ocurrir un rechazo haciendo que las personas no se sientan cómodas hablando de su condición o buscando ayuda.
Receptores y rutas de señalización alteradas en la DM
A continuación se discute la posible relevancia fisiopatológica del receptor 5-HT1A, un receptor que señaliza vía la familia Gi de las proteínas G, ya que dependiendo de su densidad y localización pre- o post-sináptica tiene un impacto diferencial en el déficit de la transmisión serotoninérgica.
A) Auto-receptor 5-HT1A
El polimorfismo C(-1019)G en el promotor del gen del receptor 5-HT1A revela otro mecanismo fisiopatológico de la depresión. Este cambio de nucleótido provoca su transcripción diferencial en el SNC, pues los portadores del alelo G tienen mayor densidad del receptor en el rafé dorsal (RD) y mayor asociación con la DM. El grado de expresión del auto-receptor depende de la composición alélica, acorde con el genotipo CC<CG<GG. Además, los portadores del alelo G muestran una menor respuesta terapéutica a los antidepresivos. Para ponderar el impacto de la mayor densidad del auto-receptor 5-HT1A basta decir que éste tiene un efecto inhibitorio en las neuronas del RD, limitando su frecuencia de disparo a un rango de 2-4 Hz. El férreo control sobre la tasa de disparo determina que el receptor 5-HT1A controle desde el soma neuronal la liberación de 5-HT en la corteza cerebral y el sistema límbico. En consecuencia el polimorfismo C(-1019)G estaría provocando una menor liberación de 5-HT.
Aun cuando no hay una prueba directa del anterior mecanismo fisiopatológico, sí hay alguna evidencia clínica que lo apoya. Por ejemplo, se sabe que los antagonistas del 5-HT1A reducen la latencia terapéutica de los antidepresivos. Esta sinergia clínica obedece a que los SSRIs desensibilizan al auto-receptor 5-HT1A por un mecanismo que implica su desacoplamiento con la proteína G y no vía la disminución en la densidad del receptor. En conclusión, la atenuación de la señalización del auto-receptor 5-HT1A puede lograrse a través de la desensibilización o por medio de sus antagonistas. En ambos casos el resultado es que las neuronas del RD se liberan de su auto-inhibición.
B) Receptor post-sináptico 5-HT1A
Estudios con PET en pacientes no tratados con antidepresivos revelan consistentemente una menor densidad del receptor 5-HT1A en la CPF, el hipocampo y la amígdala. Este cambio molecular también ocurre en la CCA tanto de pacientes cuyo diagnóstico es algún síndrome de ansiedad, como en aquellos que padecen ansiedad y depresión. Esto es de esperarse porque la co-morbilidad entre la ansiedad y la depresión es la regla.
Los receptores a la 5-HT que mayormente se expresan en la CPF son el 5-HT1A y el 5-HT2A; el primero se localiza en el soma y las dendritas basales de las neuronas piramidales, mientras que el segundo se ubica en la dendrita apical. En estas neuronas el 5-HT1A estimula un eflujo de K+ a través de canales tipo GIRK. La acción inhibitoria incluye a las neuronas de las capas II y III de la CPF. Por lo tanto, la menor densidad post-sináptica del 5-HT1A puede implicar que en la DM suceda una alteración en el procesamiento de la información intracortical e interhemisférica, así como en la retroalimentación entre la corteza y el sistema límbico. Esta disfunción explicaría ciertos hallazgos realizados por fMRI que revelan un decremento en la comunicación entre la amígdala y la CCA. La menor densidad del receptor 5-HT1A en la amígdala también es consistente con la mayor actividad amigdalina de los pacientes con depleción del Trp.
La manipulación génica en el roedor de las proteínas que participan en la señalización del receptor 5-HT1A también fundamenta su papel relevante en la conducta anti- (mayor función) o pro-depresiva (menor función). Por ejemplo, al prolongar la señalización de este receptor, ya sea por una mutación en la subunidad Gαi2 que impide su interacción con las proteínas RGS,76 o eliminando la expresión de RGS6, el fenotipo obtenido son ratones con conducta antidepresiva y ansiolítica. Desde luego se requiere mayor conocimiento sobre cómo el receptor 5-HT1A regula la comunicación entre las áreas corticales y con el sistema límbico, para elaborar hipótesis más precisas sobre su papel en la conducta afectiva y cognitiva.
La menor densidad post-sináptica del 5-HT1A no se deriva de un mecanismo de "regulación a la baja" secundario a un déficit en la liberación de 5-HT, porque la lesión del RD no altera su densidad en la corteza y el hipocampo. En cambio, el eje HPA sí regula su expresión porque la extirpación, en la rata, de las glándulas adrenales aumenta el transcrito del receptor en el hipocampo, en donde el 5-HT1A se co-localiza con los receptores a glucocorticoides. En congruencia con lo anterior se reporta, en un modelo de estrés social, que las ratas subordinadas a un macho dominante muestran un mayor nivel de corticoesteroides y una menor densidad de los receptores 5-HT1A en el hipocampo. En otro estudio se encontró que el estrés en la rata adulta atenúa la señalización del receptor 5-HT1A en la corteza cerebral, siempre y cuando el roedor sea sometido a estrés a edad temprana. En el hipocampo el receptor 5-HT1A estimula la proliferación, por lo que su menor densidad afectaría la neurogénesis.
C) Receptores 5-HT2
Los subtipos de receptor 5-HT2 que se expresan con mayor abundancia en el cerebro son el 5-HT2A y el 5-HT2C. El 5-HT2A se expresa en el sistema límbico y la CPF, sin embargo la evidencia sobre el sentido en que cambia su densidad en la DM es controversial ya que se reportan tanto un aumento como una disminución, o incluso sin cambio. Al receptor 5-HT2A se le relaciona más con la esquizofrenia (el antipsicótico atípico clozapina es un antagonista de este receptor) o con estados alterados de la conciencia como las alucinaciones (el LSD es un agonista de este receptor).
D) Receptores a la NA
Pacientes con depresión sin prescripción o sin trazos de antidepresivos al momento del deceso, revelan un aumento robusto en la densidad del receptor α2-adrenérgico en el LC. En el RD la densidad de este receptor no cambia, descartando que su aumento en el LC sea una respuesta compensatoria al déficit noradrenérgico. La mayor expresión del receptor α2-adrenérgico en el LC estaría reduciendo la liberación de NA en la corteza y el sistema límbico, debido a que al ubicarse pre-sinápticamente inhibe a los canales de calcio que median la liberación de neurotransmisores.


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